miércoles, 22 de marzo de 2017

Un relato breve

Hoy en Tejedora voy a escribir un minirrelato, quería hablar de la mafia y aquí dejo el resultado.

La noche ocultaba sus cuerpos. La luna no estaba sobre el cielo y, portanto, no había más luz a su alrededor que la de las linternas que llevaban con ellos. Por una vez se sentían libres, aliviados. Durante años ese lugar había sido una cárcel para los tres. Los habían usado de diferentes formas y con distintos fines. Como asesinos, como señoritas y caballero de compañía, como pago a los proveedores...
Debían actuar como se les pedía, obedecían órdenes y con ello recibían una buena cantidad de dinero. Diez años habían obedecido y cumplido el papel que les habían asignado, hasta el día que las dos hermanas decidieron retirarse.
Sabían que la salida del negocio iba a ser dura, sospechaban que intentarían traicionarlas, así que preparaon un plan de escape. Janice, la maor, anunció su intención de retirarse y su jefe había aceptado la renuncia aparentemente de forma cordial y sin presentar ningún problema.
Janice se marchó a la habitación de hotel en la que vivía, no llevaba armas por lo que no suponía ninguna amenaza. Al entrar en el dormitorio un tipo trató de asesinarla, pero ella llevaba en el juego muchos años y logró derrotarlo sin problema. Le clavó el afilado puñal con forma de recogedor de pelo en la mano izquierda, con la derecha le robó el arma que llevaba y le apuntó con ella. No tenía nada contra él, de alguna forma había que ganarse la vida, así que terminaron la pelea amistosamente y entró a formar parte de su plan de huída de la familia. Prometió hacerle llegar al jefe la noticia de que había sido eliminada y quedaron de llamarse para terminar de culminar el plan que los sacaría de esa vida.
La hermana pequeña, Rachel, anunció con lágrimas el fallecimiento de su hermana en el trabajo y el jefe le ofreció una buena cantidad de dinero para hacerse cargo del entierro, dinero que ella usó con otros fines, por supuesto.
Durante tres años siguió en la familia, hasta que decidió retirarse para siempre del negocio, pero al contrario que Janice no lo anunció al jefe. Su objetivo era más ambicioso y por eso se había preparado esos tres años con la ayuda de su hermana y de Eric, el asesino en serie que había tratado de asesinarla. 
Los tres se unieron en una ubicación secreta.
Eric llevaba sólo ocho años en el negocio, pero tenía dinero, una coartada poderosa porque se había hecho un nombre como estrella de Hollywood y la intención de tener su primera cita con Janice sin tener que preocuparse por si alguno de los dos tuviera un accidente.
Tras tener todo listo Rachel y Eric se ocuparon de hacer caer al jefe de la familia y extendieron el rumor de que el mayor de los hijos tenía intención de robar a su hermano la mitad de lo que le tocaba. 
La noticia se extendió como pólvora y empezó la lucha por la supervivencia de los dos hermanos que acabó con todos los miembros de la familia muertos ante la sorpresa de los medios de comunicación. Los cuales durante dos años no lograron encontrar una explicación al hecho de que toda la familia hubiera caído y no quedara nadie para conservar el legado.
Así, tras cinco años Janice, quien en realidad se llamaba María, y Eric McCohen se vieron a la luz de la luna en la mansión que había pertenecido a la familia durante veinte años. A la luz de las linternas desenterraron a la primera víctima de la vendetta de la familia y se la llevaron a un lago donde se ocuparon de ponerle unos zapatos de cemento.
Tras hacer ese trabajo sucio se comparon un billete para recorrer la vuelta al mundo mientras Margarita, verdadero nombre de Rachel, se hizo cargo de todos los negocios de la familia que habían quedado desatendidos.
Orgullosa de su nuevo papel ya no cometía asesinatos para eso tenía un equipo completo de asesinos además de cientos de políticos corruptos comprados con el dinero del saludable negocio de la familia.
FIN
Hasta el próximo Tejedora e Hilandera de sueños ;)

domingo, 12 de marzo de 2017

Sobre parejas y juicios

Últimamente pienso mucho en parejas. Es un tema que a mí realmente nunca me ha importado, nunca he tenido esa imperiosa necesidad de casarme, pero estos días le doy muchas vueltas al asunto, quizás es porque estoy en la edad, tal vez porque he madurado o porque muchas de las personas que conozco han empezado a formar su vida con otra persona. La verdad es que soy independiente, siempre he sido así. Me gusta hacer las cosas a mi manera, no suelo escuchar a los demás porque siempre he creído en la libertad de cada cual, cada persona puede hacer lo que le dé la real gana con su vida y si tengo una pareja querré que acepte mi manera de ser porque a veces quiero tener un espacio para mí misma, no soy de las que piensan que cuando tienes pareja debes cambiar completamente tu vida, quiero seguir quedando con mis amigas si me apetece y no quiero convertirme en esa amiga que deja de lado a los demás porque tiene un marido e hijos. Si decido tener una pareja e hijos querré compartir mi tiempo con ellos, pero también tener espacio para mí y mis amigos.
Ahora tengo más años, he aprendido muchas lecciones en la vida que preferiría no haber tenido que aprender por las malas y me he parado a reflexionar en por qué yo no tengo pareja.
Todo el mundo se extraña cuando estás soltero, te miran como si fueras algo diferente, prejuzgándote sin razón o motivo aparente. Yo vivo en un pueblo pequeño, la mayoría de mis amigos de la infancia ya han sentado la cabeza, tienen hijos, una familia. Es la vida que ellos eligieron y a mí me parece bien, pero me molesta que se me juzgue por estar soltera o por no tener una pareja. A veces me parece que la mayor parte de la gente no comprende que si yo no tengo pareja es porque no la he querido, no la he buscado y no la he necesitado. No mentiré, me gustaría tener una pareja, quizás por la edad, porque he madurado y creo que a pesar del caos que es mi vida ahora mismo sin trabajo, podría asumir compartir mi vida con otra persona, pero no quiero que eso defina mi vida.
Y por primera vez ya sé lo que estoy buscando. Yo quiero a alguien diferente, un chico que no sea como todos los demás, que tenga algo que lo haga singular. Yo no soy como los demás, soy ingenua, idealista, sigo creyendo en la magia a pesar de que la vida no para de mandarme cosas para que deje de hacerlo. Antes me sentía insegura por ser distinta, por no comportarme como todas mis amigas, por tener una opinión sobre cada cosa aunque la mayor parte del tiempo no la comparta, soy así.
Mi padre solía decirme que podía lograr cualquier cosa que quisiera, la verdad es que siempre fue la persona que más creyó en mí y creo que es porque también él, a su manera, era singular, diferente y como él mi madre. Supongo que por eso yo tampoco soy como los demás. A mi madre le gustan los western y a mi padre le gustaban los musicales. Mi madre tiene una opinión para cada cosa y mi padre también la tenía, pero en las cosas importantes estaban de acuerdo.
Estoy cansada de que la gente me juzgue por seguir soltera porque si lo estoy es por elección propia, a mí no me vale casarme, tener niños, quiero encontrar un compañero con quien compartir la vida, pero también mantener mi espacio propio. Las dos únicas veces que me enamoré en mi vida fue de dos personas que no podía ser más diferentes a todos los demás. Un chico sensible, inteligente, con un corazón más grande que la tierra y otro terriblemente inteligente, singular, alguien que no temía ser él mismo.
Y si no encuentro ese chico seguiré estando soltera y me gustaría que la gente dejara de juzgarme o mirarme con superioridad sólo porque prefiero estarlo a no tener el chico de mis sueños.
¿Por qué sacar este tema hoy?
La cuestión es que tengo varias amigas increíbles que también están solteras por elección y hemos tenido muchas conversaciones sobre parejas y sobre el hecho de que la gente te trata diferente por no estar en pareja, por no tener la familia feliz como todos los demás.
Y esta entrada del blog de hoy se la quiero dedicar a ellas porque sé que a veces es difícil abstraerse de los comentarios de la gente, de las miradas de extrañeza, de los cotilleos a tus espaldas. También se la quiero dedicar a quienes son diferentes, singulares.
Honestamente, a estas alturas de mi vida, prefiero mil veces a ese tipo de personas que no son como todos los demás, me aburren los Ken y las Barbies, me cansan quienes llevan el uniforme como forma de vida y, sobre todo, me generan hartazgo los que prejuzgan a los demás sin darles siquiera la oportunidad de conocerlos.
Yo nunca juzgo, no me pongo caretas dependiendo de con quién esté y, sobre todo, creo en la libertad como la máxima expresión del ser humano. Si no hieres a los demás, si no haces daño a la gente, puedes hacer con tu vida lo que quieras.
Estar soltero, casado, divorciado, creer en los marcianos, ser agnóstico, creer en lo que cada cual quiera creer y actuar cada cual como lo desee sin dañar a los demás.
Somos seres humanos, se supone que tenemos inteligencia y, a veces, me gustaría creer que así es en lugar de ver orangutanes que se dedican a juzgar a los demás sin darse cuenta que, sí señores, Ustedes que tanto juzgan también pueden ser juzgados por los demás.
Hasta el próximo Tejedora e Hilandera de sueños.

martes, 7 de marzo de 2017

El día 17 de marzo se estrena en todos los cines la versión en carne y hueso del clásico Disney, “La Bella y la Bestia” y la historia ha saltado a la palestra porque Emma Watson ha hecho más feminista al personaje de Bella. Bien, quizás es cosa mía, vale que había algunas cosas sobre Bella que eran bastante sexistas, pero para mí Bella es una de las primeras princesas Disney feminista. Pensemos que se estrenó en los años 90 y la igualdad de sexos era un tema del que no se hablaba con la naturalidad que hoy día, veinte años después, se hace.
Para apoyar mi teoría, aquí van los aspectos en los que yo considero que Bella es una princesa Disney, pero no una de las que se rompen como las clásicas Bella Durmiente y Cenicienta.
1. ¿No es Bella la joven valiente que elige quedarse en un castillo con una Bestia para salvar a su padre?
Y si eso no es considerado un acto bravo por parte de una mujer, no sé qué lo será.
2. ¿No es Bella quien va todos los días a la librería para buscar libros para seguir leyendo? ¿No es ella quién se ha leído todos los libros de la librería?
3. ¿No es Bella quién se niega a casarse con Gastón porque quiere vivir aventuras?
Rechaza al macho alfa del pueblo porque es una “chica singular” como dicen al principio de la canción inicial del film.
4. Y para concluir ¿no es Bella quién levanta a todo el Castillo para proteger a Bestia de Gastón?
Desde mi humilde punto de vista, levantar a un Castillo en armas es un acto revolucionario, e insisto, quién lo hace es una jovencita, no los sirvientes varones del Castillo.
Esta es mi humilde opinión sobre Bella y a pesar de que hay escenas machistas, reconozcamos que Bella no es precisamente la típica princesa Disney. Ella y Ariel fueron las que abrieron las miras de los ejecutivos de Disney permitiendo que una princesa tenga objetivos y hobbies en la vida.
Volviendo al tema de la película y su próximo estreno también quiero llamar la atención sobre el hecho de que un cine en Estados Unidos y Rusia han puesto el grito en el cielo porque, por primera vez en una película Disney, hay una escena protagonizada por un personaje gay. En la película original, no por nada, ya era evidente que este personaje era gay y no se montó tanto revuelo por ello.
En la época actual hay diversas familias, diversas relaciones y las personas deberíamos de ser lo bastante inteligentes como para aceptar que se puede ser gay, se puede ser feminista y hacer una película Disney, se puede ser como a cada uno le dé la real gana que para eso está la libertad de expresión.
Me enerva que todavía existan en este mundo moderno personas que se niegan a aceptar la diversidad humana y todo esto también tiene relación con el autobús de “Hazte oír” que iba por una ciudad como Madrid haciendo propaganda contra la diversidad de las personas, criticando a los transexuales. Me parece realmente triste que haya personas que no acepten la diversidad y que critiquen aquello que es diferente por ser cortos de miras.
El mundo está cambiando, la sociedad está evolucionando y, por ello, critico desde este pequeño blog todas las actitudes intolerantes que hay en nuestro mundo. Existe la libertad de expresión por una razón, pero parece que últimamente sólo sirve para que unos pocos traten de retroceder a una sociedad que, afortunadamente, cada día evoluciona más.

Y hasta aquí mi alegato sobre el estreno de “Bella y Bestia”, hasta el próximo “Tejedora e hilandera de sueños” :)

La hoja en blanco y la sonrisa de un extraño

La sonrisa de un extraño y la hoja en blanco. Era una mañana tormentosa, el cielo estaba encapotado y las nubes amenazaban con descargar c...